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EL JUICIO FINAL
A
medio camino entre el sabor a Serie B de la primera y los delirios
infográficos de la segunda, esta tercera y quién sabe
si última entrega de una de las sagas de ciencia-ficción
más influyentes de los últimos tiempos, se nos presenta
como un digno colofón, un más que correcto cierre
(¿) de ese círculo temporal y, por tanto, imperfecto
que inauguró James Cameron hace casi veinte años.
Dirigida,
esta vez, por Jonathan Mostow, un artesano de Hollywood que cuenta
a sus espaldas con dos películas de culto, como son la excelente
Breakdown y la un tanto discutible U-571, Terminator 3, lejos de
ser un film hecho para el lucimiento del musculoso (tirando a menos)
Arnold Schwarzenegger, adquiere en esta ocasión cierto tono
auto paródico, en lo que se refiere al personaje central
(desternillante la escena del local de strip-tease), que choca bastante
con una atmósfera general sombría y pesimista, afortunadamente
rescatada de la primera película, y que tiene su colofón
en un inesperado giro final de la historia, que nos retrotrae al
clásico discurso metafórico de las obras de ciencia-ficción
de los años 50 y 60 (amenaza nuclear incluida), aunque bastante
matizado por el recurso al espectáculo puro y duro de los
efectos especiales de ultimísima generación, así
como a la elección
de los otros protagonistas: un más que solvente, aunque jovencísimo,
Nick Stahl (casi un clon del Brad Dourif de la primera entrega),
y la no menos joven, talentosa y dúctil Claire Danes (que
lo mismo sirve para un roto que para un descosido), todo un guiño
a las nuevas generaciones de espectadores (no en vano, representan
cerca del 80% del total), por no hablar del más irresistible
estímulo de esta entrega: la espectacular modelo Kristanna
Loken, aquí en la piel del letal T-X, una variante, quizás,
menos carismática, pero mucho más atractiva (para
el público masculino, que es el que suele ver este tipo de
películas), del T-1000 de la segunda entrega.
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Lástima que ciertos encomiables esfuerzos por humanizar
el contenido del film se vean dramáticamente frustrados por
la todopoderosa industria hollywoodiense, incapaz de auto justificar
presupuestos desorbitados si no es con el recurso fácil a
alargadísimas secuencias de acción, que en nada contribuyen
a la progresión dramática de la historia, y que no
son más que una demostración de fuerza de los grandes
estudios. Pese a ello, es digno de aplaudir que, dentro de ese maremagno
de pirotecnia y trompazos, haya hueco para algunos apuntes humorísticos
(la escena de lucha de sexos en los lavabos del complejo militar,
sería digna de los mejores episodios de la teleserie Ally
McBeal) y para ciertas reflexiones sobre los peligros de una cada
vez más creciente deshumanización no sólo en
la toma de decisiones vitales para nuestra sociedad, sino, lo que
es más grave, en nuestras propias relaciones personales.
EN RESUMEN:
Recomendable para admiradores y detractores de la saga, pues ambos
tendrán motivos para reafirmarse en sus posiciones.
Lo Mejor: El ya comentado giro final que, por razones obvias,
no voy a desvelar.
Lo Peor: El exagerado recurso a frases cortas de contenido
lapidario por parte del protagonista.
ARGUMENTO:
Ha pasado una década desde que John Connor ayudase a evitar
el Dia del Juicio Final, el día en que las máquinas
de alta tecnología de Skynet comenzaron a ser independientes
y a destruir la raza humana. Ahora, con 22 años Connor vive
"fuera de circulación" hasta que desde las sombras
del futuro aparece T-X, la máquina de matar ciborg mas sofisticada
de Skynet.
FICHA ARTÍSTICA:
ARNOLD SCHWARZENEGGER, KRISTANNA LOKEN, NICK STAHL, CLAIRE DANES
FICHA TÉCNICA
TÍTULO ORIGINAL: TERMINATOR 3: RISE OF THE MACHINES
GÉNERO: Ciencia Ficción
DURACIÓN: 111
CALIFICACIÓN: Mayores 13 años
PRODUCCIÓN: MARIO F. KASSAR, ANDREW G. VAJNA, JOEL B. MICHAELS,
HAL LIEBERMAN, COLIN WILSON
DIRECCIÓN: JONATHAN MOSTOW
MÚSICA: MARCO BELTRAMI
NACIONALIDAD: USA
Sección moderada por
Hugo Flores
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