| Amigo internauta:
De nuevo en la carretera a lo Kerouac, en esta especie de "road move"
de política muncipal gandiense en autopista de la información
y bla, bla, bla...
Ya conoces los antecedentes en los dos artículos anteriores,
los que te "linko" a renglón seguido por si quieres seguir la saga:
LA SOLIDARIDAD; MENTIRAS
Y CINTAS DE VIDEO (PARA LOS TELEDIARIOS) y GANDIA
SOLIDÀRIA: EL DESASTRE DEL TITANIC Y LOS CONCEJALES AUTISTAS.
La cosa iba sobre los actos celebrados entre los días 1 y 3 de
Mayo en desarrollo de la idea de la solidaridad en Gandia bajo patrocinio
municipal y que se llamó "Gandia Solidària".
Al día de hoy sobre el evento se ha escrito casi todo y, al mismo
tiempo, nada sobre su futuro. Sin embargo, el proceso de discusión
abierto en la sociedad gandiense, sus políticos, las ONGs, etc.,
ha permitido dar a la luz conclusiones como las que seguidamente te cuento.
Por ejemplo, hoy ya hasta los amiguetes o palmeros más conspicuos
del responsable municipal del evento, llámense secretario del partido
o periodista de la claque y también del partido o simple intelectual
orgánico con más de lo segundo que de lo primero, que de
todo da la agricultura de la "terreta", a pesar de haber actuado al principio
-lealtad obliga y eso les honra- como los cimbrios que se encadenaban
entre sí para combatir hasta la muerte en defensa de sus mujeres,
hijos y haciendas y haber echado el resto, o, por mejor decir, cartas
a los periódicos con invocaciones grandilocuentes y etéreas
a la idea de la solidaridad y a la perversidad intrísica de la
derecha y tal y tal, han tenido que rendirse ante la evidencia del magro
resultado del evento. Es más, ya hasta comienzan a rendirse a la
idea de que no existe ningún contubernio formado por el PP el BNV
y elementos disolventes y resabiados que van por libre, como nos rumoreaban
a destajo. Y es que la realidad es tan terca que viene a cuento lo de
Confucio cuando dice que sólo los cobardes o los necios, cuando
alguien pone el dedo en la llaga, se molestan con el dedo y no con la
llaga.
En la misma línea, en la reunión que tuvimos en el Ayuntamiento
hace unos días las ONGs y los responsables del gobierno municipal,
fue de agradecer la autocrítica de la alcaldesa, creo que sincera,
reconociendo errores y pidiendo nuestra colaboración (la de las
ONG) para evitarlos en próximas ediciones, si se hacen, lo cual
es rara avis en la mayoría de los políticos y obliga a transmitir
desde aquí mi felicitación por estar a la altura de las
circuntancias y, según parece, con la suficiente sensibildad para
reconocer la naturaleza del problema. (Otro gallo le hubiera cantado al
Sr. Boix si hubiera él adoptado la misma actitud desde el principio:
Errar es humano, comprensible y hasta disculpable, pero del "sostenella
y no enmendalla" y de la prepotencia, en cambio, lo mejor que se pude
decir es que resulta lamentable.)
También hemos avanzado en otra idea fundamental, ya que hoy casi
nadie sostiene el criterio de que se puede tirar el dinero impunemente
al amparo de la sacralidad de la idea "solidaridad", ese "todo lo que
se invierta en solidaridad está bien invertido" que ha dicho algún
brillante defensor del pasado evento. Ya se acepta (sentido común
obliga) que los recursos, públicos o privados, - los dineros que
vienen del contribuyente del Raval o de la República Argentina
- son susceptibles de usos alternativos y siempre ha de buscarse el más
eficiente.
Es sobre estas bases anteriores sobre las que podemos hablar del futuro.
Y a eso vamos. De modo que, puestos de acuerdo en el compromiso de la
ciudad y su Ayuntamiento con la idea de la solidaridad, el paso siguiente
sería ver en qué forma podría ésta concretarse.
Proponer un proyecto y aportar algunas ideas sobre su plasmación
práctica. A eso vamos, si te parece.
En primer lugar, creemos imprescidible la participación de las
ONGs en la gestión, sobre todo de aquéllas que están
radicadas y tienen implantación real en Gandia, ya que sólo
su implicación garantiza el acceso al tejido social de la ciudad.
La experiencia ha demostrado lo incontestable de este argumento. Habría
pues que constituir una especie de Patronato o Consell en el que estuvieran
representadas las ONGs junto con los grupos políticos del Ayuntamiento
y sus departamentos competentes; joventut, educació y cultura,
sin perjuicio de la forma orgánica que adoptara el invento y de
las funciones ejecutivas en el seno del mismo; empleados municipales,
en su caso, voluntariado, etc.
En términos económicos, hablaríamos de un proyecto
de "coste 0", lo que debería plantearse en clave, - al menos tendencial
-, de absoluta eficiencia económica de las inversiones; invertir
para recaudar, rechazando aquellas actividades que no sean rentables de
principio, siquiera sea en una peseta. Se promoverían pues actividades
que tuvieran un previo estudio ponderado de costes. (Por ejemplo, el concierto
que hubo de Ll. Lach y Mª del Mar Bonet era un éxito previsible,
aunque no lo fue por la manera en que se gestionó, en tanto que
el macroconcierto era un fracaso anunciado. Lo mismo ocurre con la macroacampada;
económicamente era previsible el fracaso, ya que no se puede dar
de comer a ningún "acampado solidario" durante tres días
por 500.-pts., puesto que entonces la solidaridad, obviamente, con quien
se practica es con el acampado).
Ello no quiere decir -entiéndase y no se nos malinterprete- que
hayan de rechazarse actividades de sensibilización y propaganda
si únicamente generan gastos, lo que se quiere decir es que debería
existir una tendencia al coste 0, donde, en el peor de los casos, la economía
de unas actividades compensara las deseconomías de otras, siendo
éstas las mínimas posibles y en todo caso el objetivo el
recaudatorio junto con el propagandístico o de publicitación
de la idea de la solidaridad, buscando el equilibrio entre ambos fines.
La duración debería ser anual. Un año con la idea
de la solidaridad planeando sobre la ciudad: Charlas, conferencias y debates
en los medios de comunicación; actividades escolares y representaciones
en los centros de EGB e institutos; excursiones, acampadas, concursos,
readacciones infantiles; representaciones teatrales, exposiciones, ciclos
de cine, etc., para confluir, por ejemplo, en una semana de actos en la
fecha más apropiada.
El compromiso -y el sacrificio, pues también eso es la solidaridad-
debería extenderse a todos los estamentos y colectivos participantes:
Aportaciones sin retribución del voluntariado, de las ONG, de los
medios de comunicación en campaña publicitaria gratuíta
o a tarifas mínimas, de los profesionales y gestores de espectáculos
en alquileres de equipos a precio coste de mantenimiento, de los artistas
actuando a contraprestación de gastos, etc.
Pues bien, esto son sólo algunas ideas, tal vez alguien tenga
otras y entre todos podamos dar luz a una nueva edición de ese
proyecto que se ha malogrado hace unos días. Tal vez exista un
"Gandia Solidària 1999" digno de acercarnos al umbral del tercer
milenio reconciliándonos con nuestras conciencias y, de paso, entre
nosotros, sin intereses espurios, politiquerías y demás
zarandajas.
Un saludo amigo en bits...
Joan Martí (Gandia)
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