
Rio Serpis a su paso por Potries

Vista parcial interior del Partidor
Casa Fosca
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EL TERMINO MUNICIPAL
Tiene una extensión aproxímada de 3,2 km2, su situación,
al lado del río Serpis y al inicio de la fértil llanura
que se extiende hasta el mar, ha hecho de este territorio un lugar idóneo
para el asentamiento de comunidades humanas. Ya hemos comentado en la
introducción histórica los yacimientos arqueológicos
que se localizan en nuestro término municipal, así mismo
existe un interesante conjunto patrimonial relacionado con la red de
distribución del agua, en una comarca eminentemente agrícola
y de regadío. El agua, recurso escaso, ha constituido un elemento
fundamental en el desarrollo social y económico de la comarca,
estableciéndose un sistema de distribución y una infraestructura
que garantiza el abastecimiento constante, tanto a los cultivos intensivos,
como a las industrias, basadas en el aprovechamiento de la fuerza motriz
del agua, así como a las poblaciones.
Un sistema de distribución, de origen musulmán, basado
en la proporcionalidad, y por el cual cada porción de terreno
con derecho al riego recibe la parte proporcional del agua disponible.
El agua derivada del río mediante una presa (Assut), se canaliza
a través de acequias (Séquies), que a su vez se van diversificando
sucesivamente al llegar a los partidores. Éstos últimos
son edificaciones hidráulicas construidas ex profeso para dividir
el agua, como la Casa Fosca (S.XV) o la Casa Clara (S.XVI), que garantizan
la correcta división para que el agua llegue a todos los puntos
de la huerta. La Ruta del Agua es una propuesta de itinerario a lo largo
de todos estos elementos, un recorrido por caminos y sendas rurales
con un programa de señalización junto a los elementos
visitables, y que en conjunto supone una magnífica lección
de historia que nos permitirá entender un poco mejor la evolución
socioeconómica de nuestro territorio.
EL CASCO URBANO
Se localiza en las faldas de unos pequeños contrafuertes montañosos,
siguiendo la tradicional disposición de los núcleos urbanos
de origen musulmán, hecho que condiciona la morfología
de la trama urbana, con estrechas y sinuosas calles. Hasta el siglo
pasado Potries era un pueblo cerrado, había un muro que rodeaba
y protegía el perímetro de la población y cuatro
puertas de acceso al interior derruidas en el año 1862.

Fachada Ayuntamiento
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El municipio todavía conserva el encanto y la autenticidad del
típico asentamiento eminentemente rural, muchos edificios mantienen
la tipología clásica de las casas tradicionales de agricultores,
con una planta baja donde se sitúa el paso del carro articulando
la distribución interna de los espacios, patio interior y, en
el Piso superior, el desván o cambra para el almacenamiento de
los productos del campo. Las calles de Potries esconden interesantes
edificios que podréis descubrir en un breve paseo:
La Casa Ayuntamiento
Situada en la calle Boamit, 26, constituye un magnífico ejemplo
de la arquitectura señorial del siglo XVII en el ámbito
rural de nuestra Comunidad. Una cuidada restauración a principios
de los años 80 hizo posible la conservación de la estructura
original de este interesante edificio, así como de algunos elementos
arquitectónicos singulares, como son las rejas de hierro forjado
de la fachada, los pavimentos de azulejos policromados o las vigas de
madera originales de la casa.
Poco sabemos sobre la historia de este edificio, de hecho son los elementos
decorativos tardo-renacentistas, la monumentalidad del inmueble en un
contexto edificatorio como este y la calidad de algunos de los materiales
utilizados, como los pavimentos cerámicos, los que nos sugieren
su cronología aproximada y asociarlo a las clases dirigentes
y adineradas de la época. Documentalmente sí hemos podido
constatar que a finales del siglo XIX, debido al derribo de la vieja
Sala Consistorial y Escuela situada en la Plaza de la Iglesia, la Corporación
Municipal compra a un particular este edificio para instalar en él
la Sala Consistorial, la Cárcel, la Escuela y las viviendas de
los Maestros.

Cúpula capilla San Blas
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Iglesia Parroquial de los Santos Juanes
La parroquia de Potries se constituye a finales del siglo XVI, antes
era una rectoría de moriscos perteneciente a Oliva. La iglesia
tiene la tipología característica de la arquitectura religiosa
de la época, planta de cruz latina inscrita en un rectángulo
con nave central, capillas laterales, crucero no emergente y torre-campanario.
Un orden coríntio articula el alzado interno, cubriéndose
la nave central con bóveda de cañón.
Presenta ciertas intervenciones posteriores que han modificado, en
cierto modo, esta concepción arquitectónica original,
como son las capillas laterales del lado del evangelio cubiertas con
cúpulas o el perfil mixtilíneo de la fachada, ambas en
la línea del barroco valenciano del XVIII, o la capilla de San
Blas del siglo XIX en un depurado clasicismo académico. En la
iglésia se conserva la reliquia de San Blas, patrón del
municipio, y la magnífica talla en alabastro polieromado del
Cristo de la Agonía, del siglo XVIII, procedente de la ermita
de Potries.
Ermita del Santísimo Cristo de la Agonía
Situada en uno de los montículos que flanquean el municipio
por el sur, se construyó en el siglo XIX bajo la dirección
del arquitecto Carlos Spain. Constituye un interesante ejemplo de la
arquitectura neoclasicista, de corte radical, que se prolonga durante
la primera mitad del siglo XIX, bajo las premisas que dicta la Academia
de San Carlos de Valencia. La planta el templo presenta una disposición
de cruz latina inscrita en un rectángulo, los brazos del crucero
no emergentes, capillas laterales, transagrario y pequeño atrio.
El aspecto exterior es macizo, suavizado por los contraluces que crean
los vanos y los volumenes arquitectónicos.
Tanto la fachada como el interior son de una sobria y elegante concepción
neoclásica. Un orden jónico de pliastras cajeadas sobre
pedestales articula el alzado. Las naves se cubren con bóveda
de cañón y en la intersección de la nave y el crucero
se eleva una cúpula con tambor octogonal sobre pechinas. La plástica
arquitectónica domina sobre la decorativa, ésta fundamentalmente
pictórica es obra del pintor Luis Tellez Girón, al que
cabría atribuir con toda seguridad las pinturas de la iglesia
parroquial de Potries.

Horno
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La alfarería de Angel Domínguez
Se trata del último testimonio de la importante actividad alfarera
que durante siglos se desarrolló en el municipio, de una manera
de vivir y trabajar que constituye una parte fundamental del legado
cultural de nuestros antepasados. Situada en un sector del casco urbano
donde se localizaban un total de cinco alfares, de los dieciocho documentados
en Potries en producción a principios del presente siglo.
El edificio es el característico de la arquitectura popular
urbana de nuestra comarca, una casa de dos plantas, con dos cuerpos
y patio interpuesto. Combina espacios destinados al hábitat,
unos setenta metros cuadrados, con los espacios vinculados a las tareas
artesanales propias del oficio, unos ciento cincuenta metros cuadrados.
Conserva in situ los elementos característicos del proceso de
producción como el torno de pie, el molino del barniz, las balsas
de decantación o el horno moruno, entre otros. Será la
sede del futuro Museo de la Alfarería de Potries.