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LA IMPORTANCIA DEL HIGADO
Síntomas característicos de un funcionamiento
deficiente del hígado son:
Malas digestiones, hinchazón abdominal, nauseas
especialmente después de comidas grasas, aumento
de volumen alrededor del abdomen y estreñimiento.
El síndrome de colón irritable, asociado
con hinchazón abdominal y flatulencia con frecuencia
se debe a un funcionamiento deficiente del hígado.
Levantarse por las mañanas con mal aliento y/o
lengua manchada, son signos que muestran que definitivamente
su hígado necesita ayuda.
Desagradables cambios de humor, depresiones, mente nublada
y dificultad para la concentración y memoria.
Si el hígado trabaja con dificultad, cantidades
excesivas de agentes tóxicos se abrirán
paso hacía la corriente sanguínea pudiendo
afectar al funcionamiento del cerebro.
Condiciones alérgicas tales como fiebre, urticaria,
erupciones cutáneas y asma.
Dolores de cabeza. Desgraciadamente, los calmantes pueden
empeorar el hígado ya que este es el órgano
encargado de romper la estructura de todo tipo de drogas.
Tensión alta y/o retención de líquidos.
Esto puede que sea difícil de controlar mediante
una terapia médica.
He podido comprobar como la Dieta de Limpieza del Hígado
o mejor dicho, con la dieta genética personal,
baja los niveles de presión arterial a niveles
completamente normales sin la necesidad de utilizar
ningún medicamento.
Hipoglucemia o nivel de azúcar en la sangre inestable.
Un hígado irritado puede causar fluctuaciones
inesperadas en el nivel de azúcar en la sangre,
siendo un bajo nivel de glucosa el causante de fatiga,
mareo, ligeros dolores de cabeza y necesidad de ingerir
azúcar.
Incapacidad para tolerar comidas grasas, enfermedades
y piedras en la vesícula biliar. Si
se alimenta al hígado con demasiadas grasas saturadas,
o difíciles de digerir para su tipo de sangre,
o en mal estado, este intentará expulsarlas fuera
del cuerpo a través de la bilis que fluye dentro
de la vesícula y después al intestino
delgado. Esto elevará el contenido de colesterol
en la bilis y puede resultar en piedras en la vesícula
(hechas de colesterol endurecido) e inflamación
de la vesícula. Si el hígado no trabaja
eficazmente, no producirá sales biliares suficientes
para mantener el colesterol biliar en solución
y entonces se producirán piedras en la vesícula.
Fatiga y síndrome de fatiga crónica. Cuando
aquellas personas con cansancio no pueden encontrar
una causa para su mal, en el 99% de tales casos encuentro
que están ingiriendo demasiadas grasas saturadas,
grasas inadecuadas a su genética o en mal estado
y no suficiente cantidad de verduras y frutas aconsejables.
Excesiva temperatura corporal, que puede que esté
asociada con sudoración o fuerte transpiración.
Baja tolerancia al alcohol y a algunos medicamentos
tales como los antibióticos.
Los Doce Principios Esenciales para Mejorar el Funcionamiento
del Hígado:
UNO.- Escucha a tu cuerpo. No comas
si no tienes hambre. En su lugar toma un zumo natural,
una fruta, una pequeña ensalada o un vaso de
agua. De la misma manera, no pases hambre si tienes
apetito. Muchas personas planean sus horarios alimenticios
en torno al reloj y así comerán por ejemplo
a las 8:00am, a la 1:00pm y a las 7:00pm., llueva o
truene, con apetito o sin él. Es mucho más
saludable establecer tus horarios de comida alrededor
de tu apetito y darle poca importancia al reloj. Si
tienes la costumbre de comer en horarios regulares cuando
no tienes hambre, tu hígado trabajará
en exceso y básicamente sufrirá con excesivo
ajetreo.
DOS.- Bebe de 8 a 12 vasos diarios
de agua mineral ya que ayuda a limpiar el hígado
y los riñones y a perder peso. El cuerpo necesita
pequeños y frecuentes sorbos de agua, de otra
manera las células se encogen por deshidratación
y sus membranas se secan. Las personas que no beben
agua corren un riesgo mayor de contraer la enfermedad
de Alzheimer. Evita grandes cantidades de líquidos
durante las comidas.
TRES.- Evita consumir grandes cantidades
de azúcar, especialmente azúcar refinado,
ya que el hígado lo convertirá en grasa
y colesterol. La grasa puede ser causante de degeneración
de los órganos o puede ser transportada a zonas
tales como los muslos, glúteos y abdomen para
su almacenamiento. Llegará un momento en el que
los triglicéridos de la sangre serán demasiado
elevados y esto está asociado con un incremento
del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Las grasas buenas y aconsejables para los Gupos de sangre
“B”, “AB” y “O”
están en los pescados variados y carnes rojas;
las del Grupo “A” son las vegetales como
el cacahuete y las de los pescados azules (no los blancos).
Todos deben evitar el cerdo, los ahumados, los pistachos
y el pulpo.
Evita todos los edulcorantes artificiales ya que son
tóxicos para el hígado y causan hipoglucemia
y fatiga. Si necesitas comer algo dulce, toma fruta
fresca, fruta escarchada, miel o melazas.
CUATRO.- No te obsesiones midiendo
las calorías. Si sigues los planes de comida
y alimentos de tu Dieta Genética, gradualmente
tu hígado mejorará y en consecuencia,
la pérdida de peso.
Es mucha más la gente que muere por comer por
exceso que por defecto. Así que cojamos la costumbre
de comer menos una vez que el apetito ha sido saciado.
Ignora la báscula del baño ya que el objetivo
es limpiar el organismo y rejuvenecer todo el metabolismo,
no solamente perder peso. La pérdida de peso
vendrá de la mano con la mejora del funcionamiento
del hígado. ¿Por qué preocuparse
mirando lo rápido o lo lento que el cuerpo pierde
peso?
CINCO.- Evita los alimentos a los que
eres incompatible o que sepas por experiencias pasadas
que no te sientan bien.
Mastica la comida lenta y concienzudamente, ya que la
digestión empieza por la saliva cuando ésta
se mezcla con los alimentos en la boca.
SEIS.- Presta atención a la
buena higiene intestinal ya que el hígado debe
filtrar y destruir cualquier bacteria y virus presentes
en la comida.
Demasiados organismos dañinos, tales como la
salmonela y la bacteria shigella, pueden dañarnos
seriamente e incluso dañar permanentemente el
hígado. Para reducir este riesgo, come alimentos
que sean frescos, y evita el recalentamiento regular
de los alimentos, ya que un buen caldo de cultivo para
las bacterias son los alimentos precocinados, especialmente
la carne. No calientes nunca la comida más de
una vez. Y siempre lávate las manos antes de
comer.
Muchos alimentos procesados y empaquetados están
llenos de conservantes, y aún así contienen
organismos dañinos en estado latente. Tan pronto
como estos alimentos llegan al intestino los conservantes
desaparecen y el virus empieza a crecer en el intestino.
Evita especialmente las carnes en conserva.
SIETE.- No comas si te sientes tenso,
ansioso o nervioso ya que durante estos estados la corriente
sanguínea es desviada de los intestinos e hígado
a otras zonas del cuerpo.
OCHO.- Comprueba si cerca de tu zona
puedes adquirir productos biológicos frescos
y libres de pesticidas. Si consumes huevos y pollo,
que sean siempre de corral.
Compra productos que contengan ingredientes naturales
y evita los alimentos procesados que contengan sustancias
químicas artificiales tales como conservantes,
colorantes, aromatizantes y edulcorantes artificiales.
NUEVE.- Las nueces son muy ricas en
grasas insaturadas y deberían comerse sólo
frescas y crudas. Si han sido peladas y expuestas al
aire durante un tiempo prolongado su aceite se habrá
vuelto rancio. Compra nueces empaquetadas con fecha
de caducidad o nueces con su cáscara.
Para este menester no utilices pan.
Durante la Dieta de Limpieza del Hígado, es muy
importante evitar la margarina y/o mantequilla.
DIEZ.- Evita el estreñimiento
comiendo mucha fruta fresca y vegetales y bebiendo agua
a lo largo del día. Evitando el estreñimiento
evitarás el crecimiento de organismos no deseados
en el intestino grueso. Para aumentar la cantidad de
acidophilus benignos y otras bacterias lactobacillus,
puedes consumirlos en forma de yogur de cabra.
Toma por las noches en ayunas LABCATAL Nº 10 (Magnesio)
bajo la lengua 2 minutos y te ayudará a corregir
el estreñimiento.
ONCE.- Evita las grasas saturadas o
en mal estado. Estas grasas insalubres pueden dañar
el hígado con los cambios característicos
de un "hígado obeso" similar a aquel
de los consumidores de alcohol.
Muchas personas preocupadas por su línea intentan
llevar una dieta completamente libre de grasa, aunque,
si esto se practica durante más de cuatro semanas,
empezaran a aparecer síntomas de deficiencia
de ácidos grasos. Es más, las funciones
del hígado y del metabolismo se ralentizarán
y conducirán a un fácil aumento de peso.
Los síntomas de deficiencia de ácidos
grasos son: piel seca e irritada, eczema, pérdida
de cabello, dolor articular, fertilidad reducida, incremento
de la distracción, depresión y pérdida
de memoria, lento índice metabólico con
aumento de peso, reducción de las funciones inmunológicas,
desequilibrio hormonal, degeneración del hígado,
fatiga, problemas circulatorios, enfermedades degenerativas,
adelanto del envejecimiento y alto porcentaje de triglicéridos.
Veo cientos de personas obesas y muchas no ingieren
excesivas calorías; su problema es debido solamente
al consumo equivocado de grasas. El hígado es
el principal órgano encargado de consumir las
grasas del cuerpo y si tú lo agredes con grasas
en mal estado será incapaz de realizar sus funciones
metabólicas y tu metabolismo general se ralentizará.
En consecuencia, ganarás peso fácilmente,
especialmente alrededor de la zona abdominal.
De manera sencilla, podríamos decir que un hígado
saludable bombea la grasa fuera del cuerpo manteniéndote
delgado.
Los malos hábitos alimenticios para el hígado
causarán un desequilibrio en la producción
de lipoproteínas del hígado, de esa manera
tendrás demasiadas lipoproteínas de baja
densidad (LDL) e insuficientes lipoproteínas
de alta densidad (HDL). Esto incrementará el
riesgo de arteriosclerosis, enfermedades coronarias
y presión alta.
El tipo de grasa que ingerimos diariamente es importante
para la salud y la longevidad y tendrá más
influencia que ninguna otra cosa sobre el funcionamiento
del hígado y el peso.
Cuida los aceites.
Los aceites dietéticos nos cuidarán si
nosotros los cuidamos a ellos, reduciendo su exposición
al calor, al aire o a la luz. Los aceites alimenticios
naturales tales como los presentes en el pescado, semillas,
nueces, aguacates, olivas y legumbres están protegidos
de la luz, el aire y el calor gracias a la piel y cáscaras
que los recubren y son más frescos y saludables
que las versiones embotelladas. De todas formas, para
sazonar ensaladas, fritos ligeros, etc., lo ideal es
consumir aceite sin refinar que haya sido prensado en
frío y conservado en botellas de cristal oscura
para protegerlo contra la luz.. El aceite de oliva virgen
es fácil de adquirir y es una buena elección
ya que está prensado en frío y no ha sido
calentado, refinado o blanqueado con lejías.
Terapias Naturales para el Hígado
DIENTE DE LEóN
La raíz de diente de león se ha usado
para las molestias del hígado y bilis durante
siglos. Desde el siglo XVI los alemanes han hecho uso
extendido del diente de león para 'purificar
la sangre' y para la congestión del hígado.
Se ha usado como medicina herbal durante siglos en China,
India y Nepal para las dolencias hepáticas. Hoy
en día es de uso extendido como tónico
para el hígado en Norteamérica, Australia,
Oriente y Europa. Se trata realmente de una hierba universal.
Aunque la acción específica del Diente
de León es en el hígado, también
es un tónico general para el cuerpo, laxante,
diurético, anti-inflamatorio, tónico amargo
y tónico vesicular.
Las hojas de Diente de León pueden consumirse
frescas en ensaladas, y la raíz de Diente de
León en polvo es un componente del tónico
en polvo para hígado para mezclar con zumos.
La hierba seca puede tomarse en forma de cápsulas.
La dosis varía entre 500 y 2000 mg al día.
También se puede comprar té y café
de Diente de León o hacer tus propias bebidas.
CARDO DE SANTA MARíA
Esta hierba es conocida como un tradicional tónico
para el hígado desde hace siglos y ha dado lugar
a más de 100 publicaciones sobre investigaciones
científicas, y un simposium sobre sus propiedades
curativas. También se la conoce como cardo mariano
o cardo de leche.
El Cardo de Santa María tiene múltiples
acciones: protector y regenerador del hígado,
anti-hipoglucémico, anti-inflamatorio y antioxidante.
Se ha averiguado que esta hierba es capaz de reducir
la degeneración del hígado por grasas
tóxicas y también ayuda a reparar y regenerar
células del hígado que han sido dañadas.
El Cardo de Santa María puede tomarse en cápsulas
que contienen la hierba seca o como componente de tónicos
para el hígado en polvo para mezclar con zumos.
Las dosis varían desde 500 a 2000 mg. diarios.
ALCACHOFA
La alcachofa es un tónico amargo con funciones
protectoras y restauradoras del hígado. También
se ha utilizado como purificadora de la sangre. Se puede
ingerir en cápsulas, como hierba seca o como
un componente en polvo de tónico para el hígado
para mezclar con zumos. Las cantidades varían
desde 300 a 500 mg. diarios. Abstenerse de consumir
alcachofa los que tengan la sangre del tipo “B”.
ALBURA DE OLMO AMERICANO
El polvo de olmo americano forma una capa protectora
en superficies inflamadas y mucosa ulcerada, es por
lo tanto útil contra la gastritis y la úlcera
de estómago y de duodeno. Tales problemas son
frecuentes en personas con el hígado intoxicado
y desórdenes en la producción de bilis.
Puede tomarse tanto mezclado con zumos o como ingrediente
de tónico para el hígado. Las dosis varían
entre 150 y 1000 mg diarios, aunque, se puede consumir,
sin peligro alguno, tanto como sea necesario.
Alimentos Recomendables o Ingredientes Alimenticios
para el Hígado
Los mejores vegetales para el hígado son la zanahoria
y la remolacha ya que contienen antioxidantes incluyendo
el betacaroteno, otros carotenoides y flavonoides curativos
que dan color a estos vegetales. Estas verduras antioxidantes
tienen un efecto limpiador y curativo para el hígado.
Lecitina: ayuda al hígado a metabolizar las grasas
y reduce el nivel de colesterol.
La alfalfa y las hojas de cebada dan al hígado
una inyección de clorofila que actúa tanto
como tónico, como limpiador del hígado.
Elegir un buen tónico para el hígado.
Hoy en día hay muchos tónicos para el
hígado en el mercado. No es bueno consumir tinturas
herbales que contengan alcohol ya que esto no es bueno
para el hígado. Yo prefiero usar hierbas secas
mezcladas con hojas de menta en polvo para darle un
sabor agradable y refrescante.
Existen algunos tónicos excelentes en el mercado,
en forma de polvo, que contienen mezclas de diente de
león, cardo mariano, alcachofa, albura de olmo
americano, lecitina, hojas de cebada, polvo de zanahoria
y polvo de alfalfa. Pueden ser mezclados con zumos frescos.
Cada persona tiene su propia genética y como
tal, precisa unos nutrientes determinados. Por eso me
niego a recetar dietas estándar, prefiero realizar
estudios de alimentación que tengan en cuenta
la genética individual según su tipo de
sangre, ya que ella me marcará cuales son o no
las lectinas contaminantes. Con ello sabré que
alimentos serán su mejor medicina; cuales serán
los neutros y cuales le hacen daño.
Profesor Francisco Pericás Alvarez. Naturópata
MUNDO NATURAL
C/ San Ramón, 9
Gandia Tel.- 96 287 33 81
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